Programación Avanzada
domingo, 24 de abril de 2016
Open Source Paradigm Shift (Comentario)
En este blog se le ha dedicado mucho tiempo a hablar sobre la filosofía Open Source y Free Software, y esta entrada no será la excepción. Sin embargo, y con ayuda del autor Tim O'Reilly (conocido por niños y programadores por sus libros de animales, aunque no precisamente apreciado por los anteriores) vamos a por fin consolidar esta filosofía de manera más completa.
O'Reilly menciona que fundamentalmente el Open Source se basa entres pilares centrales que son:
-La comodización del software
-La colaboración habilitada por la red
-Personalización de software y software as a service
La comodización del software se refiere a hacer software de que sigan los mismos protocolos, un ejemplo citado son los exploradores de internet, que son facilmente intercambiables en su uso porque todos siguen los protocolos HTTP, IP, TCP, etc. Otro ejemplo que se encuentra entre mis favoritos por su utilidad es Paint.NET, un editor de imágenes similar en uso a Photoshop pero, si acaso, con la mitad de las herramientas. Es importante recalcar que es Open Source, por lo que es fácil de adquirir y permite modificarse.
La colaboración habilitada por la red, si recordamos La Catedral y el Bazaar de Eric S. Raymond, es el catalizador para la esencia del Open Source. Gracias a este concepto se crea nuevo software de manera regular por equipos tan grandes como los usuarios de la misma red. El tamaño de los equipos permite un control de calidad riguroso pues todos los creadores son usualmente los usuarios de su misma creación, y con tantas cabezas pensando en un objetivo, es difícil que se vaya a escapar algún error de programación, diseño, o bug.
La personalización de software abre las puertas a que los usuarios puedan hacer uso del software como les dicte su voluntad, y puedan modificarlo acorde a sus necesidades.
Habiendo dicho esto, ciertamente el término tan esotérico "Open Source" se vuelve algo más tangible. Suele ser normal que en filosofías compartidas por tantas personas, en realidad nadie tenga idea de lo que está hablando. O, ¿me van a decir que la epistemología se puede describir en una sola oración?
sábado, 2 de abril de 2016
The Code-Breakers (Comentario)
Esto sin duda es una nueva revolución, y hablo más sobre el hecho de que los países estén aceptando y apoyando el uso del software libre antes que el software que podría traer beneficios económicos a sus tierras. Se hace muchísima mención sobre los países en particular que tienen una fuerte industria centrada en el software, el caso de Brasil, Rusia, India, etc. que no son países reconocidos por su calidad de vida, o su enorme crecimiento económico, precisamente. El software libre es perfecto para países que tienen la tecnología y el know how para implementarlo y desarrollarlo, pero no los recursos económicos para obtener herramientas de paga.
Parecemos haber encontrado una mayor virtud a el software libre además de la facilidad que tiene para ser modificado, o la fácil forma en la que se puede adquirir, por lo que es apropiado decir que es una filosofía con la capacidad para cambiar al mundo entero para bien, contrario a lo que parezca que haya querido decir en entradas anteriores. Además de esto, las grandes compañías de software de paga deberían estar agradecidas por la baja de piratería de la que su propio software ha sido víctima constantemente, pues esta viene en declive por la fácil adquisición de software libre.
sábado, 26 de marzo de 2016
The GNU operating system and the free software movement (Comentario)
En este blog se ha tocado el tema de software libre de
manera bastante extensiva para parecerme un término demasiado ambiguo y
conveniente para quién se quiere esconder detrás de este como excusa para ser
partícipe de piratería. El software libre es una ideología idílica en mi
opinión, es pensar que el hombre es bueno por naturaleza, y permítanme
recordarles que no siempre es así.
Aún así, antes de leer este artículo, el software libre
siempre me pareció un páramo desprovisto de regulaciones o leyes más allá de
las de la conveniencia, una tierra de nadie, si les gusta más ese término. Sin
embargo, hay un término que me parece bastante importante a considerar para
entender el pensamiento inusual (por decir lo menos) de Richard Stallman.
Copyleft, de buenas a primeras parece un insulto directo e
irónico para la palabra "Copyright" de la que el mismo Stallman es
detractor, por lo que no es de sorprender que buena parte de la ética de la
filosofía del software libre se base en esta palabra.
Sin embargo, aunque el párrafo anterior pareciera particularmente
corrosivo, copyleft se refiere a hacer código que verdaderamente sea libre,
gratis, del pueblo, pa' todos, etc. Esto quiere decir que cuando un trozo de
código con copyleft es copiado, se tiene una obligación moral y ética de que su
reproducción sea libre al igual que el original. Esta filosofía también abre la
posibilidad de la creación de software privativo, por lo que la gente sin la
diligencia para colaborar, o la intención de participar de manera activa en su
modificación para el público tenga que hacerlo para sacar provecho.
Por supuesto, como todas las filosofías relativas al
software (incluyendo la del software de paga, te estoy viendo a ti, Apple),
copyleft tiene sus problemas de vacíos morales, y faltas directas a la ética de
los desarrolladores, pero ese es un debate para otro día.
domingo, 13 de marzo de 2016
Reflections on trusting trust (Comentario)
No es nada del otro mundo que las
leyes sean lentas para ponerse al tanto de la tecnología, somos seres cuyo
razonamiento está basado en prueba y error. El nuevo WTC está construido para
resistir el impacto de un avión, pero esta medida solo se tomó tras haber
perdido las Torres Gemelas algunos años atrás. Incluso ahora, la ley de los
Estados Unidos está teniendo problemas para adaptarse al uso de drones, y ya ni
siquiera hablamos de la crisis de seguridad que el cómputo cuántico representa
al arremeter de manera tan desvergonzada contra los protocolos de encriptación
actuales.
Lo que el artículo "Reflections
on trusting trust" nos trata de decir es que es muy fácil lanzar la piedra
y esconder la mano cuando se trata de tecnologías nuevas (o relativamente
nuevas), ya que todas son un arma potencial en las manos equivocadas. De entrada
vemos como un compilador con una pequeña alteración se convierte en el hogar de
un troyano. Algo tan inocente como alterar una línea de un programa para que
acepte otro tipo de valor puede implicar un riesgo de seguridad enorme, sin
mencionar una transgresión muy grave disfrazada de nimiedad.
Estoy de acuerdo en que debemos
respetar la seguridad informática como respetamos la seguridad en la vida real,
como dice el artículo, no te vas a meter a la casa de tu vecino solo porque no
le puso seguro a su puerta, de la misma forma que no te debes meter en una
computadora que no te pertenece solo porque sus protocolos de seguridad sean
mínimos. El que puedas no quiere decir que debas.
De la misma manera, las sanciones
deben de ser acordes al crimen, los crímenes informáticos pueden traer
consecuencias incluso fatales para las víctimas, por lo que se deben de
considerar al mismo nivel que nuestros crímenes promedio de todos los días.
¿Alguien dejó una computadora ajena en estado inservible? Cargo por daño de
propiedad. ¿Alguien robó una base de datos del servidor de una empresa? Cargo
por robo mayor. ¿Alguien deliberadamente y con conocimiento de causa apagó el
soporte vital de un cuarto de hospital? Cargo por homicidio.
Creo que el trabajo es más de los
legisladores que de los ingenieros mismos.
Referencias:
Bibliografía
Drone Law.
(s.f.). Drone Law. Recuperado el 13 de Marzo de 2016, de Drone Law:
http://dronelaw.net/
Simonite, T. (3 de Febrero de 2016). NSA Says It “Must Act Now”
Against the Quantum Computing Threat. Recuperado el 13 de Marzo de
2016, de MIT Technology Review:
https://www.technologyreview.com/s/600715/nsa-says-it-must-act-now-against-the-quantum-computing-threat/
World Trade Center. (s.f.). One World Trade Center. Recuperado el 13 de
Marzo de 2016, de World Trade Center:
http://www.panynj.gov/wtcprogress/index.html
domingo, 6 de marzo de 2016
Project Code Rush (Comentario)
Nadie recuerda Netscape, y Aol es un nombre de lo que alguna
vez fue. Es curioso pues el documental en cuestión hace mucho énfasis en lo volátil
que es la industria del software. Además de estar tan sujeta a cambios, me
parece que la vida en Silicon Valley puede ser bastante ingrata con las hazañas
de las startups.
Aunque las intenciones de Netscape eran buenas, y su plan de
ataque estaba muy bien organizado (atacar a Microsoft por medios legales
mientras se desarrollaba Mozilla), la historia de esta valiente compañía se
truncó por no poder medir su propio crecimiento, al final Mozilla se volvió
demasiado amplio como para que un pequeño grupo de desarrolladores pudiera
encargarse de este.
Me impresiona mucho también que se hable sobre la falta de
tiempo que tienen los programadores y desarrolladores de Silicon Valley para
llevar a cabo su vida diaria sin tener interferencia de la vida laboral, aunque
eso es algo que probablemente deba esperar de la industria del software, sigue
siendo algo que afecta la imagen y el atractivo de la industria.
También de deduzco que la competencia económica es una
carnicería de pequeñas empresas contra las grandes ya que las pequeñas son
absorbidas y modificadas desde su núcleo para satisfacer las necesidades de la
clientela o de los accionistas. Aunque aquí hubo justicia divina, ya que Aol
sería comprada posteriormente por Verizon, por lo que adquirieron marcas de renombre
como el New York Times y Netscape.
Hay un patrón en los años noventa que es muy difícil de
ignorar, todo el mundo fuera de compañías como Microsoft estaba absorbido por
un esfuerzo monumental dedicado a liberar el software de paradigmas legales o
precios monetizados.
Lo que aprendemos de Project Code Rush es que, como se dice
rumbo al final, se deben de tener en mente los costos de lo que se está
haciendo, pueden ser esfuerzos muy nobles, pero lo que estamos sacrificando
puede ir desde un poco de dinero hasta partes fundamentales de nuestras vidas.
domingo, 28 de febrero de 2016
The cathedral and the bazaar (Comentario)
Debido a la falta de substancia que tiene la industria del
software (es decir que el software no es un producto tangible), pueden florecer
varios modelos de negocios diferentes alrededor de ideas opuestas como lo son
las licencias, y la mentalidad de Samuel Goldwyn quién alguna vez dijo que
"un contrato hablado vale menos que el papel sobre el que se firma".
A lo que quiero llegar es que hay una diferencia enorme entre reconocer que el
software al igual que las palabras pueden ser algo que se puede repetir
infinidad de veces sin tener necesariamente que pertenecer a alguien.
Eric S. Raymond hace un interesante contraste entre el
desarrollo de software como una industria coordinada y regulada de manera
rigurosa por un líder (la catedral), y el desarrollo de software como una sala
de debates dónde todo el mundo quiere aportar un poco de lo suyo (el bazaar).
Aunque de buenas a primeras, el bazaar pareciera ser un modelo susceptible a la
anarquía, la subversión y el caos, Raymond provee ejemplos de cómo los usuarios
pueden organizarse entre sí para hacer un esfuerzo colectivo y mejorar
mutuamente sus herramientas alcanzando un beneficio común.
El bazaar puede traer distintos beneficios sobre la catedral
ya que la catedral depende de entregas periódicas, mientras que en el bazaar se
ven lanzamientos constantes de software mejorado y listo para implementar,
donde los usuarios que son, a fin de cuentas, los beneficiados principales
usaron sus habilidades para crear herramientas mejores con cada iteración de
estas. Este proceso de involucramiento de los usuarios es lo que le da vida al
bazaar, un bazaar no es administrado enteramente por una entidad única, se
maneja por células individuales, las tiendas y los mercaderes hacen al bazaar.
Ahora, me gustaría la alternativa mexicana llamada "El super y el tianguis".
Ahora, me gustaría la alternativa mexicana llamada "El super y el tianguis".
domingo, 14 de febrero de 2016
Revolution OS (Comentario)
Una de mis frases favoritas es "Open Source no
significa bueno" (Open Source != Bueno), con lo que quiero decir que hay
que ser críticos a la hora de conseguir nuestras herramientas. Habiendo dicho
esto tampoco soy fan de los sistemas operativos basados en Linux, al menos,
para lo que yo uso la computadora, Windows sirve perfectamente bien, y corro
Ubuntu en una máquina virtual para fines muy específicos (C y Rails).
Sin
embargo, este documental me abrió la puerta para diferentes preguntas
filosóficas (o de calibre similar), así que les pido que me aguanten mientras
desvarío (o como dice el pueblo "fúmensela conmigo").
De entrada tenemos la revolución de la computación, el
momento en el que las computadoras se vuelven relativamente amigables y pueden
ser usadas por cualquier hijo de vecina que trabaje en una institución, y por
supuesto, con la escasez de personas que tengan el "know how", los
precios del software son completamente irrazonables, ya ni siquiera hablamos
sobre el hardware. Ahora, el software es el único producto que es intangible,
que tiene copias ilimitadas, y que se puede crear sin usar materiales físicos,
por lo que es bastante lógico que fuera sujeto a copias ilegales,
modificaciones, y distribución ilegal.
Pero, ¿por qué ser tan cínicos en esta descripción? La idea
detrás del software libre (aunque la filosofía Open Source me guste más) es que
todo el mundo pueda tomar una pieza de software y la modifique a su gusto. Es
una receta de cocina, son palabras, son cosas que uno puede repetir como perico
todo el día sin usar recursos materiales, y por lo que nadie, no importa qué
clase de derechos tenga, puede hacer nada al final del día.
El documental simplemente me mostró lo absurdo que puede ser
el esfuerzo que se hace por frenar la distribución y el "homebrew"
del software libre. ¿Todo el software debería de ser software libre? No, pero
se debe considerar que debido a la naturaleza intangible, inagotable, y
simplemente abstracta del software, es absurdo que no existiera una filosofía
como la de Richard Stallman al crearse las primeras computadoras de uso
comercial.
Aun no alcanzamos a comprender lo que le debemos a Richard
Stallman, tecnologías tan importantes para emprendedores como lo son Arduino,
Pebble y Android no existirían en la manera que existen hoy de no ser por la
filosofía de software libre. Lo que Stallman predica es una igual oportunidad
para empresas pequeñas o personas que apenas se iniciaron en el campo de la
informática para despegar del suelo sin necesidad de alimentar a los grandes.
Como ejercicio mental me imagino lo que hubiera pasado si el
documental se hubiera lanzado en épocas de auge de Apple, donde su tecnología
solo se le presta a desarrolladores por un precio de varios dólares al mes, tal
vez la tirada en ese caso sería contra otra compañía.
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