Una de mis frases favoritas es "Open Source no
significa bueno" (Open Source != Bueno), con lo que quiero decir que hay
que ser críticos a la hora de conseguir nuestras herramientas. Habiendo dicho
esto tampoco soy fan de los sistemas operativos basados en Linux, al menos,
para lo que yo uso la computadora, Windows sirve perfectamente bien, y corro
Ubuntu en una máquina virtual para fines muy específicos (C y Rails).
Sin
embargo, este documental me abrió la puerta para diferentes preguntas
filosóficas (o de calibre similar), así que les pido que me aguanten mientras
desvarío (o como dice el pueblo "fúmensela conmigo").
De entrada tenemos la revolución de la computación, el
momento en el que las computadoras se vuelven relativamente amigables y pueden
ser usadas por cualquier hijo de vecina que trabaje en una institución, y por
supuesto, con la escasez de personas que tengan el "know how", los
precios del software son completamente irrazonables, ya ni siquiera hablamos
sobre el hardware. Ahora, el software es el único producto que es intangible,
que tiene copias ilimitadas, y que se puede crear sin usar materiales físicos,
por lo que es bastante lógico que fuera sujeto a copias ilegales,
modificaciones, y distribución ilegal.
Pero, ¿por qué ser tan cínicos en esta descripción? La idea
detrás del software libre (aunque la filosofía Open Source me guste más) es que
todo el mundo pueda tomar una pieza de software y la modifique a su gusto. Es
una receta de cocina, son palabras, son cosas que uno puede repetir como perico
todo el día sin usar recursos materiales, y por lo que nadie, no importa qué
clase de derechos tenga, puede hacer nada al final del día.
El documental simplemente me mostró lo absurdo que puede ser
el esfuerzo que se hace por frenar la distribución y el "homebrew"
del software libre. ¿Todo el software debería de ser software libre? No, pero
se debe considerar que debido a la naturaleza intangible, inagotable, y
simplemente abstracta del software, es absurdo que no existiera una filosofía
como la de Richard Stallman al crearse las primeras computadoras de uso
comercial.
Aun no alcanzamos a comprender lo que le debemos a Richard
Stallman, tecnologías tan importantes para emprendedores como lo son Arduino,
Pebble y Android no existirían en la manera que existen hoy de no ser por la
filosofía de software libre. Lo que Stallman predica es una igual oportunidad
para empresas pequeñas o personas que apenas se iniciaron en el campo de la
informática para despegar del suelo sin necesidad de alimentar a los grandes.
Como ejercicio mental me imagino lo que hubiera pasado si el
documental se hubiera lanzado en épocas de auge de Apple, donde su tecnología
solo se le presta a desarrolladores por un precio de varios dólares al mes, tal
vez la tirada en ese caso sería contra otra compañía.
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