Debo admitir que hice lo imposible por no sentirme
identificado o culpado por el artículo, después de todo, soy ese tipo de
personas a las que les gusta saber un poco de todo, por lo que lo más básico
suele bastar para saciar mi curiosidad. Sí, soy culpable, en mi biblioteca
personal se encuentran joyas como "Android Application Development for
Dummies" (me he encargado de desarrollar ese campo más a fondo por mi
cuenta, no se preocupen) y "Teach youself C in 21 days".
En mi defensa, busco estos libros como puerta de entrada, en
ningún momento pretendí volverme un experto en Android de la noche a la mañana,
y todavía tengo problemas entendiendo conceptos que podrían ser básicos en C,
pero este material sirve para generar un interés en mí. No es que defienda esta
práctica, es terrible si lo que queremos es ser unos expertos, pero creo que es
algo de sentido común saber que no bastan 21 días para convertirse en todo un
buenazo en uno de los lenguajes de programación más complejos.
Al contrario, entiendo que la práctica hace al maestro y el
fracaso es el mejor profesor, por lo que leer unos cuantos capítulos no tiene
ninguna comparación con una vida entera de trabajar con diferentes lenguajes de
programación. Noto esto cuando paso mucho tiempo sin programar y después no
puedo ni escribir un if porque tengo la sintaxis en otros 15 lenguajes
diferentes.
Si bien, no son la mejor opción para aprender a programar, o
simplemente no son la mejor opción para nada, creo que los libros de
aprendizaje intensivo (no sé de qué otra forma llamarlos) sirven para otros
fines menos trascendentales, como dar los primeros pasos hacia un nuevo
paradigma de programación, o aprender a resolver una tarea con requerimientos
específicos.
Eso, o nunca sobra un tope para puertas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario