sábado, 26 de marzo de 2016

The GNU operating system and the free software movement (Comentario)



En este blog se ha tocado el tema de software libre de manera bastante extensiva para parecerme un término demasiado ambiguo y conveniente para quién se quiere esconder detrás de este como excusa para ser partícipe de piratería. El software libre es una ideología idílica en mi opinión, es pensar que el hombre es bueno por naturaleza, y permítanme recordarles que no siempre es así.

Aún así, antes de leer este artículo, el software libre siempre me pareció un páramo desprovisto de regulaciones o leyes más allá de las de la conveniencia, una tierra de nadie, si les gusta más ese término. Sin embargo, hay un término que me parece bastante importante a considerar para entender el pensamiento inusual (por decir lo menos) de Richard Stallman.

Copyleft, de buenas a primeras parece un insulto directo e irónico para la palabra "Copyright" de la que el mismo Stallman es detractor, por lo que no es de sorprender que buena parte de la ética de la filosofía del software libre se base en esta palabra.

Sin embargo, aunque el párrafo anterior pareciera particularmente corrosivo, copyleft se refiere a hacer código que verdaderamente sea libre, gratis, del pueblo, pa' todos, etc. Esto quiere decir que cuando un trozo de código con copyleft es copiado, se tiene una obligación moral y ética de que su reproducción sea libre al igual que el original. Esta filosofía también abre la posibilidad de la creación de software privativo, por lo que la gente sin la diligencia para colaborar, o la intención de participar de manera activa en su modificación para el público tenga que hacerlo para sacar provecho.

Por supuesto, como todas las filosofías relativas al software (incluyendo la del software de paga, te estoy viendo a ti, Apple), copyleft tiene sus problemas de vacíos morales, y faltas directas a la ética de los desarrolladores, pero ese es un debate para otro día.

domingo, 13 de marzo de 2016

Reflections on trusting trust (Comentario)



No es nada del otro mundo que las leyes sean lentas para ponerse al tanto de la tecnología, somos seres cuyo razonamiento está basado en prueba y error. El nuevo WTC está construido para resistir el impacto de un avión, pero esta medida solo se tomó tras haber perdido las Torres Gemelas algunos años atrás. Incluso ahora, la ley de los Estados Unidos está teniendo problemas para adaptarse al uso de drones, y ya ni siquiera hablamos de la crisis de seguridad que el cómputo cuántico representa al arremeter de manera tan desvergonzada contra los protocolos de encriptación actuales.

Lo que el artículo "Reflections on trusting trust" nos trata de decir es que es muy fácil lanzar la piedra y esconder la mano cuando se trata de tecnologías nuevas (o relativamente nuevas), ya que todas son un arma potencial en las manos equivocadas. De entrada vemos como un compilador con una pequeña alteración se convierte en el hogar de un troyano. Algo tan inocente como alterar una línea de un programa para que acepte otro tipo de valor puede implicar un riesgo de seguridad enorme, sin mencionar una transgresión muy grave disfrazada de nimiedad.

Estoy de acuerdo en que debemos respetar la seguridad informática como respetamos la seguridad en la vida real, como dice el artículo, no te vas a meter a la casa de tu vecino solo porque no le puso seguro a su puerta, de la misma forma que no te debes meter en una computadora que no te pertenece solo porque sus protocolos de seguridad sean mínimos. El que puedas no quiere decir que debas.

De la misma manera, las sanciones deben de ser acordes al crimen, los crímenes informáticos pueden traer consecuencias incluso fatales para las víctimas, por lo que se deben de considerar al mismo nivel que nuestros crímenes promedio de todos los días. ¿Alguien dejó una computadora ajena en estado inservible? Cargo por daño de propiedad. ¿Alguien robó una base de datos del servidor de una empresa? Cargo por robo mayor. ¿Alguien deliberadamente y con conocimiento de causa apagó el soporte vital de un cuarto de hospital? Cargo por homicidio.

Creo que el trabajo es más de los legisladores que de los ingenieros mismos.

Referencias:

Bibliografía

Drone Law. (s.f.). Drone Law. Recuperado el 13 de Marzo de 2016, de Drone Law: http://dronelaw.net/
Simonite, T. (3 de Febrero de 2016). NSA Says It “Must Act Now” Against the Quantum Computing Threat. Recuperado el 13 de Marzo de 2016, de MIT Technology Review: https://www.technologyreview.com/s/600715/nsa-says-it-must-act-now-against-the-quantum-computing-threat/

World Trade Center. (s.f.). One World Trade Center. Recuperado el 13 de Marzo de 2016, de World Trade Center: http://www.panynj.gov/wtcprogress/index.html

domingo, 6 de marzo de 2016

Project Code Rush (Comentario)



Nadie recuerda Netscape, y Aol es un nombre de lo que alguna vez fue. Es curioso pues el documental en cuestión hace mucho énfasis en lo volátil que es la industria del software. Además de estar tan sujeta a cambios, me parece que la vida en Silicon Valley puede ser bastante ingrata con las hazañas de las startups.

Aunque las intenciones de Netscape eran buenas, y su plan de ataque estaba muy bien organizado (atacar a Microsoft por medios legales mientras se desarrollaba Mozilla), la historia de esta valiente compañía se truncó por no poder medir su propio crecimiento, al final Mozilla se volvió demasiado amplio como para que un pequeño grupo de desarrolladores pudiera encargarse de este.

Me impresiona mucho también que se hable sobre la falta de tiempo que tienen los programadores y desarrolladores de Silicon Valley para llevar a cabo su vida diaria sin tener interferencia de la vida laboral, aunque eso es algo que probablemente deba esperar de la industria del software, sigue siendo algo que afecta la imagen y el atractivo de la industria.

También de deduzco que la competencia económica es una carnicería de pequeñas empresas contra las grandes ya que las pequeñas son absorbidas y modificadas desde su núcleo para satisfacer las necesidades de la clientela o de los accionistas. Aunque aquí hubo justicia divina, ya que Aol sería comprada posteriormente por Verizon, por lo que adquirieron marcas de renombre como el New York Times y Netscape.

Hay un patrón en los años noventa que es muy difícil de ignorar, todo el mundo fuera de compañías como Microsoft estaba absorbido por un esfuerzo monumental dedicado a liberar el software de paradigmas legales o precios monetizados.


Lo que aprendemos de Project Code Rush es que, como se dice rumbo al final, se deben de tener en mente los costos de lo que se está haciendo, pueden ser esfuerzos muy nobles, pero lo que estamos sacrificando puede ir desde un poco de dinero hasta partes fundamentales de nuestras vidas.